sábado, 25 de febrero de 2012

20 Años

20 años ya..., 20 y vamos por más. La fecha de mi cumpleaños para mi siempre es algo especial no específicamente por el día. Claro es mi día, pero especial porque todos los años y a medida que voy madurando saco un aprendizaje de cada cumpleaños. De infante recuerdo que mi cumpleaños siempre caía en verano, así es el día que yo cumplo años es pleno verano aquí en el hemisferio sur, por lo tanto como siempre es verano y todo el mundo suele estar de vacaciones, pocos son los que se acuerdan es casi una prueba de amistad. Ahí es cuando uno se da cuenta de quien son los verdaderos amigos de uno y quienes son los que valen la pena.

Muchas de mis amigas en el buen sentido, sienten algo de celos, sólo algo pues mi entorno al ser pequeño mi esfera afectiva al ser pequeña y al estar todo en relativa cercanía no se produce todo el griterío y el escándalo que le sucede a muchas de mis amigas cuando sus cumpleaños que caen a mitad de año.

Lucía, una de mis mejores amigas me decía: "al menos te ahorras todo el pegote de la familia, los primos, los tatarabuelos, los abuelos y los amigos de tus hermanos, y tus hermanos y toda esa cadena interminable de gritos y escandalete" - nunca había considerado ese punto de vista, pues sí en cierta medida es cierto, lo que yo recibo más bien son algunas llamadas de familiares, algunas felicitaciones de los cercanos y la salida con mis amigas. 

Es como que si el premio para mi fuera la salida con mis amigas, me vuelve sumamente feliz los momentos de confraternización con mis amigas, es como la serial de televisión norteamericana "FRIENDS", siendo adolescentes somos como una mini-familia sin tener lazo sanguíneo...pero esta el componente más fuerte de la amistad. Bueno eso es algo habitué, todos los años la salida a algún restaurante a comer con mis amigas, amigas que las cuento con los dedos y como dije antes ahí es cuando uno se da cuenta de quienes son los que valen y quienes no.  

Todos los años son distintos, todos los cumpleaños son distintos, también algo lindo es encontrar gente linda que a su vez todos los años que vayan complementando la afectividad de uno. Gracias Rober , gracias por escucharme todas las veces que me escuchas y gracias por generar un lazo intercontinental de afecto conmigo, eso lo supera todo. Como la afectividad puede superar inclusive hasta las barreras geográficas   

2 comentarios:

Pancho dijo...

Muchas felicidades!!! :D venga un abrazote desde mexico! muaakc

Roberto T dijo...

Yo de niño nunca tuve una celebración de cumpleaños, era un lujo inalcanzable. Pero de adolescente, cuando la economía de mi familia mejoró un poco, sí que hubo alguna pequeña celebración, con regalos y felicitaciones. Recuerdo que cuando cumplí los 20 tuve como una sensación de vértigo, un tanto desagradable. Desde la niñez se veía un tiempo lejano, y cuesta asumirlo cuando llega. También pensé que en realidad nunca me gustaron los cumpleaños, con fiesta o sin fiesta. Y, desde entonces, decidí vivir sólo en el presente, y olvidarme de la cuenta del tiempo. Al fin y al cabo, el único tiempo real y tangible es el presente, y la vida no es más que una sucesión de tiempos presentes. Feliz presente, Príncipe. Gracias a ti también por ser tú y por estar ahí y ahora. Besos y un fuerte abrazo.

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