martes, 9 de agosto de 2011

Extraños pareceres

Bueno me acerco hoy al blog, para contar una de mis vivencias, sean estás espontáneas o trascendentales, todos/as saben que esta es mi bitácora digital.
Hoy martes, y como todos los martes tenía fotografía una clase que va de las 19:00 a las 21:00, y bueno nada de otro mundo. En fin, cuando se está en fase de superación de un proceso doloroso uno no se pone a fijarse en todas las cosas del exterior, sino que se fija en uno, en mejorarse uno, en su integridad en reparar su ser.
Hace un tiempo, que no tengo el recuento de cuanto tiempo termine con una relación toxica para mi, algo que me estaba haciendo mucho daño, y pues siguiente a eso me estoy recuperando, no se si pensando o no en tener algo, aunque creo que por el momento no, necesitare tiempo para sanar mi sentimientos. Tantas cosas bruscas no le hacen bien a nadie.


A diario en mi cotidianidad me subo en distintos ómnibus y no sucede nunca nada especial o algo particular, camino por la calle y tampoco sucede nada raro, y paso desapercibido, eso es algo propio mío, no soy de llamar la atención para nada. Y pues no tengo un rotulo en mi cara ni en mi cabeza que diga: "me gustan los chicos, estoy disponible" con luces intermitentes ni nada de eso...


Bueno sin dar más vueltas el punto es que hoy me tome el ómnibus que me iba a llevar al instituto de diseño gráfico, ya estaba llegando con diez minutos de retraso a la clase, y cuando me subí al transporte ni siquiera me fije si había alguien conocido en él, ni me tome la molestia de observar, llegue y tome el primer asiento que apuntaba hacia un ventanal (siempre me gusta mirar por la ventana), a los pasados cinco minutos aproximadamente de haber iniciado el trayecto de mi viaje, en el asiento delantero se levanta una chica y viene a saludarme, ella estaba de lo más feliz aparentemente, "Hola, ¿Qué tal, qué hay de nuevo y la vida como te trae?", María Belén, al hablarme de una forma tan como si hubieran pasado mil años la reconocí enseguida, la verdad a esta chica no la veo desde fines del 2009, que iba en mi misma clase hasta que nos separaramos. Todo un descubrimiento, haberme encontrado con una amiga de clase que no veía hace más de dos años y algo más. Y pues me contó brevemente con estaba su vida, su existencia y como se sentía ella, puesto que siempre fue una persona que tendía a menospreciarse, conmigo por momentos encontraba un respaldo. Y eso fue todo, me hablo todo el rato ella hasta que llego su parada, y pues no pude soltar ni una palabra, sólo sonreía y escuchaba. Me saludo y descendió en su parada. Siguió el ómnibus con su trayecto, directo al centro de la ciudad.


Después de haberse bajado María Belén, a los pocos segundo me acomode para ponerme cómodo y evitar que los buzos y las camperas me embolsaran. Y pues entonces gire por un instante la cabeza, un movimiento común que hago siempre que voy en un ómnibus. Cuando voltee mi mirada hacia el lado opuesto del ómnibus, en menos de un segundo reconocí a un compañero de curso mío, uno más que estudia fotografía conmigo, lo salude y pues eso fue todo, estaba en el lado opuesto del transporte, no costaba nada haberse movido de asiento y sentarse conmigo, pero no... se quedo en el lado opuesto. Ni modo, no preste mucha atención. Cuando ya estaba cerca del destino, me fui hacia la puerta trasera del transporte, y descendí hacía la calle. Bueno fin de la travesía. Ahí me encontré con este chico, Julmart, y pues lo salude y de ahí partimos los dos juntos al instituto. Me saludo y dijo una palabras entrecruzadas que ni siquiera yo se las entendí, como intentando explicarme porque no pudo sentarse sobre donde mi asiento. No entendí, no preste atención.


Y comenzó la caminata hacia el instituto, "caminata", son cuatro manzanas nada más, pero son manzanas muy largas en superficie. Iba a cruzar la calle por la acera derecha y él se detuvo, le tuve que leer los gestos para darme cuenta que quería ir por la acera izquierda, genial vayamos por la acera izquierda, tanto da si llegaremos al mismo lado. Y mientras caminábamos fue raro, porque él no hablaba, no hacía nada, nada. Es más creo que yo estaba bastante descohibido para hablar hasta por los codos, será porque soy más expresivo...
Pero él no hablaba, no decía nada, bueno es entendible, caso de timidez en puerta... en una de tantas mire para su rostro y sus gestos no se modulaban , era como si quisiera decir algo a gritos y lo estuviera conteniendo, inexplicable.


Cuando llegamos al instituto, yo pase directo a mi clase, y él se quedo hablando unas cosas en la recepción. Llegue a mi clase, fui hacia mi pupitre, y salude a mis compañeras de banco Noelia y Micaela, me incline para saludarlas y se pusieron como locas, como si se hubieran desquiciado, un intento aislado por captar atención, o yo no entendía nada o algo extraño estaba ocurriendo. Julmart entro a la clase después que yo y me rastreo con la mirada hasta que tome asiento, segunda cosa extraña.
Clase de iluminación teníamos ese día, ni bien me senté en el asiento el profesor dijo: "Bueno levántense que hoy tenemos clase de iluminación", genial me senté para pararme. Hace ya un tiempo estoy con este grupo de fotografía así que de alguna manera más o menos ya nos conocemos casi todos, hay confianza y con los que no la hay, pues hay paciencia para que exista un trato humano entre todos los individuos. Cuando el profesor dijo levántense todos nos levantamos, pero algunos se fueron más rápido que otros al estudio. Los chicos salieron disparados del salón, y yo que me siento en el penúltimo de los bancos quede atrapado por las mujeres, encerrado entre el chucherío y su griterío, por ahí me deslice para poder llegar al estudio fotográfico, Julmart venía detrás de mío, pero a paso muy lento y se quedo entretenido con todo el griterío de féminas  Cuando llegamos al estudio, bueno cada uno empezó a practicar fotos con flash y todo eso...






Lo particular que yo note como algo fuera de lo común es que las chicas de la clase, con las cuales tengo bueno vínculo y me llevo bien, ya que no hay desagrado con ninguna. Estaban digámosle como sobreexcitadas, más de lo normal porque si bien soy una persona que me río de los chistes y las gracias, había algo hoy, implícito que yo no podía descifrar. Estuvieron como media hora observándome, era como si todas las miradas estuvieran puestas sobre mí, en ese momento me cohibí, percibí la intensidad de esas miradas y no descifraba hacia donde se dirigía el mensaje. Hablaban mis compañeras con Julmart, hablaban de Lady Gaga, Madonna, Britney Spears y sexo desenfrenado, ¿cómo?, si hablaban de eso mismo, genial cualquiera puede hablar de eso, pero era como si el hilo de la conversación iba siempre hacía Julmart... y de ahí venía para mi, yo que iba a hablar de eso, no sabía ni que decir. Encima el estudio fotográfico es demasiado pequeño, yo estaba recostado sobre la puerta, y en un momento me empujaron hacia adentro y quede yo sólo con Julmart y todo el griterío implícito ese de las chicas. Me miraba y yo no le dirigía la mirada, o si pero muy esquivo. No sé a donde quería llegar, en una de tantas comenzó a observarme de pies a cabeza, así enterito y yo no entendía nada, toda esa situación fue extraña. Por un momento presentí de la forma más rebuscada que este chico estaba buscando algo conmigo y que las chicas querían hacerle de puente para abrir un espacio de confianza entre nosotros. Delirios míos, y de mi rebuscado pensamiento... 


De este chico la verdad nunca tome cuenta puntual de él, porque desde que comenzó el curso no habla, ni explica, no da señales de vida a no ser por sus fotografías que hablan de que es buen fotógrafo, pero en cuanto a aspectos personales, es un fantasma y pues bueno como no se quiso abrir, yo tampoco intente seguir abriéndome, me abro con las personas que dejan conocer. Entonces no sé como tratarlo y no sé como acercarme, pero mismo siendo sumiso lo que noto es que cada vez que por azar, tenemos que hacer algún trabajo de equipo juntos o mantener algún dialogo por algo puntual, nunca me habla, es más habla entre dientes y esconde todas sus palabras, como si hubiera algo implícito que no se sabe...
No es que este pensando que sea gay, bueno si lo pensé en un momento pero descarte la posibilidad, más todavía la posibilidad de tener un arrumaco con algún compañero de curso, no en mi mente y no en mis ideas.


Y así fue la clase con esa extraña sensación de implicitez, cuando llegue a mi casa no dejaba que pensar que había sucedido, porque nunca vi a las chicas tan excitadas, y como con una segunda intensión implícita. Seré algo obsesivo compulsivo pero eso fue extraño, porque esas actitudes nunca las tuve registradas. Y menos tampoco la actitud de este chico sumiso, menos que menos. 


Pero bueno fue sólo un parecer mío, me alegro que así haya sido, no hubo ningún manifiesto ni nada por el estilo. Tal vez fue el día que puso a la gente en estado de excitación o algún gas que fluctuó en el aire y yo no lo percibí. Espero que el jueves no se repita el mismo episodio, no sabré como interpretarlo. 


Besos y abrazosss gente.






   

3 comentarios:

G-boy dijo...

Jajajaja menudo día eh!?, pues quién sabe qué les habrá pasado a tus amigas y a ese chico, yo creo, por lo que leí, que no estás muy equivocado y en una de esas tienes un pretendiente jejejejejeje. Ya veremos qué sucede con los días. Cariños querido.

davichini dijo...

Por lo que cuentas, puede que a este chico le gustes, hay que dejar que el destino haga su trabajo también, aunque si has pasado por una relación destructiva, lo primero es que te recuperes.

Besazos!!!

Danielle Wonder dijo...

jajaja si me da la impresion de que le gustas :) ojala se te den las cosas amigo! y bueno, una cosa asi mejora el dia de cualquiera.

besos :)

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