sábado, 25 de diciembre de 2010

Balance y algo más ...

Escribo está memoria hoy, aunque debería haberla escrito ayer para separar las cosas, así que lo que escribiré hoy tendrá algo de ayer con algo mezclado de lo de hoy me atrevería decir mezclado con algo de hasta anteayer. La cosa es así hora comienza la época del verano aquí en el hemisferio sur y viene ese tiempo en que todo el mundo se va para afuera de la ciudad, se van a balnearios, a vacacionar, a lugares de punta donde converge todo el movimiento del verano y la verdad eso es algo que me deprime porque yo desde que tengo memoria, en ningún verano he podido abandonar la ciudad, eso es algo que me pone triste, más triste que el hecho de saber que mi navidad no es estereotipada, porque mi sueño siempre fue poder salir de la ciudad en vías de diversión e ir a esos lugares top, donde hay playas, edificios, gente de moda y donde converge la vida del verano, entonces este tipo de micro-depresión que me entra es algo habitual de esta época, en verdad hay cosas que no entiendo como por ejemplo los psicólogos y especialistas en todo lo relativo a la psiquis, asumen que la mayor depresión de las personas llega en navidad y año nuevo, por el balance y la familia, y demás cosas pero siempre se olvidan de algo, la depresión veraniega, que pasa con eso, nunca lo consideran, la gente que no tiene oportunidades de abandonar la ciudad, de irse de vacaciones pagas, de ir sin siquiera a una miserable playa, esas cosas que nunca se consideran.

Es decir, aún seguimos en una concepción de atraso, porque bueno suponemos que la gente que se deprime en navidad y año nuevo por el balance necesita ayuda y bla bla, pero nos comportamos como unos completos egocéntricos egoístas cuando llega la época de zafra, de verano, suponemos que nos vamos a vivir a una burbuja gigante de polietileno y el resto del mundo se murió, nos olvidamos de todo y no existe más nada, cuando hay personas que pasan condenadas a tener vacaciones forzadas en una jungla de concreto, sin poder disfrutar de los beneficios y cosas lindas del verano. Eso en verdad son las cosas que me molestan y me hacen resentirme con el mundo, por la incomprensión y falta de hospitalidad en ese sentido, hasta cuándo, hasta cuándo una mitad disfrutara y la otra morirá sofocada…

La navidad y el año nuevo son otras de las cosas que me deprimen, la verdad yo nunca hago balance, trato a veces de seguir una cábala o alguna porquería de esas pero más que eso no hago, el problema siempre está en enero y febrero, se vuelven tan tristes, solitarios y deprimentes. Y otra palabra que adjudicaría aquí sería desconcertador.

Pero este año estoy dispuesto a tomar las riendas de la situación, la verdad me canse de sufrir y hablo como si fuera a hacer la “gran reforma”, lo único que llevo a cuestas son mis fuerzas de voluntad y mis sueños, porque de suerte para mi es algo de lo que no hablaría. Bueno como en mi casa nunca deciden tomarse vacaciones de verano, y yo ya soy mayor de edad, había pensado en lo siguiente…Como soy mayor de edad puedo conseguir un empleo, y a lo mejor un empleo de zafra, algo de corta duración que sea en algún balneario de la costa del país, entonces por supuesto no voy a estar haciendo turismo 5 estrellas pero por lo menos voy a poder escapar de esta jungla apestosa de cemento llamada Montevideo, y ver paisajes distintos, total al vivir en un país pequeño las distancias son cortas lo cual significa también que podría ir y venir todos los días de la costa.

No puedo asegurar que va funcionar al 100% pero por lo menos puede intentarlo, sólo espero que la decepción junto con la desilusión, no le ganen al sueño y a la voluntad.